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Sesenta jóvenes traen al siglo XXI el mensaje de «Brundibár»

lavozdegalicia.es, 16. 12. 2016

Durante la Segunda Guerra Mundial, la antigua ciudad fortaleza de Terezín, en la actual República Checa, se convirtió en un gueto para judíos, muchos de los cuales encontrarían la muerte en los campos de concentración. Uno de ellos fue el compositor Hans Krása, muerto en Auschwitz en 1944. Durante su tiempo en Terezín reescribió su ópera infantil Brundibár, que llegó a ser representada allí en 55 ocasiones.

Después de la guerra la composición cayó en el olvido, pero fue recuperada hace unas décadas, no solo por su valor histórico, sino por el musical y por el mensaje que encarna: solidaridad, compañerismo y denuncia del abuso de poder. Un mensaje que traen al siglo XXI los jóvenes de la Orquestra Praeludium y la Escolanía de la catedral de Santiago, que, dirigidos por Mateo Iglesias y José Luis Vázquez, respectivamente, interpretan este fin de semana en Santiago y Vigo la ópera de Krása. La dirección escénica, además de un papel narrador, corresponde a Cándido Pazó, quien ha abordado la versión «desde a emoción». Sin perder la referencia histórica concreta, esta adaptación trae al presente el recordatorio de que existen otros guetos, otros campos de refugiados, en el mundo actual, «situacións de odios étnicos», como cita Pazó, ante los que quizá se puede ser inocente, «pero nunca alleo».

En este sentido, Pazó ha buscado una escenografía «moi sinxela, sen recorrer aos elementos históricos: hai unha rede que o rodea todo, porque así estamos ao longo da historia, enredados, presos, atrapados, e os que estamos fóra non podemos sentirnos alleos». Pazó también adaptó el texto para esta versión, después de que Fernando Reyes ajustase a partitura la traducción del checo al gallego de Katerina Vlasakova y el servicio de normalización lingüística de la Universidade de Santiago.

La ópera de Krása cuenta la historia de dos hermanos, Aninka y Pepicek (Aniña y Pepiño, en la versión gallega), que intentan reunir dinero para comprar leche que ayude a la recuperación de su madre enferma. Serán sesenta jóvenes gallegos, entre los veinte de Praeludium y los cuarenta que forman el coro de la Escolanía, los que pongan música a su peripecia.

Esta versión de Brundibár es una producción de la Asociación de Amigos de la Ópera de Santiago, con la colaboración de Amigos de la Ópera de Vigo. El presidente del colectivo compostelano, Jesús Couceiro, subraya la doble dimensión, «musical y moral», de la obra de Krása. «Es un mensaje vigente y extrapolable a otros tiempos y otros lugares», afirma Couceiro. La asociación ultima dos documentales sobre la representación, que cuenta con una unidad didáctica que publicará el Concello de Santiago.

Las entradas ya están agotadas, pero hoy hablará en el paraninfo de la Universidad de Santiago (20.00 horas) Dagmar Lieblová, una de las intérpretes del coro que interpretó Brundibár en Terezín durante la guerra. También fue una de las escasas supervivientes para contarlo.

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