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El Teatro Real presenta nueva temporada en la recta final de la crisis del coronavirus

www.elimparcial.es, 2. 6. 2020

La nueva temporada 2020-2021 apuesta mediante el estreno de nuevas producciones por colmar una laguna cultural que existía en la programación tradicional del coliseo madrileño, si bien siguen estando presentes los grandes títulos. También se profundiza en el acercamiento de la ópera a los jóvenes, así como a los niños y a las familias, al tiempo que se seguirá ofreciendo “My Opera Player”, la plataforma de visualización de ópera implantada durante la pandemia, que ha registrado hasta ahora un millón de visualizaciones y que prevé seguir ofreciendo cinco nuevos lanzamientos al mes.

En total, 234 representaciones, 122 de ópera, entre las que destacan siete nuevas producciones, dos de ellas de éxito mundial, cuatro producciones invitadas y cuatro versiones de ópera en concierto. Una oferta que, combinada con las 83 funciones escolares y familiares, los talleres de producción, los conciertos de cámara, la extensión de la colaboración con otros teatros distintos del Real (hasta ahora con el Teatro Español) al Teatro de la Abadía y al Matadero, o las 57 actividades paralelas en distintas instituciones (Círculo de Bellas Artes, Museo Arqueológico Nacional, Centro Checo de Cultura, etc.), consagra la merecida fama que desde hace ya algún tiempo ha sabido granjearse el Teatro Real como catalizador de la vida cultural de Madrid.

Por citar solo algunos de los principales títulos, destaca Peter Grimes de Benjamin Britten, calificada por Joan Matabosch -director artístico del Teatro Real- como “sobrecogedora e impresionante”, y como una muestra de la sensibilización del Real con los temas sociales, dado que el protagonista es un desheredado, al margen de la sociedad, retratado por Britten con una realista crudeza. Peter Grimes constituye un ejemplo de cómo la sociedad puede influir de manera perversa en el individuo. En la misma línea de crítica, esta vez político-social y con la homosexualidad de trasfondo, el Real presenta Lessons in Love and Violence, del compositor contemporáneo George Benjamin (la temporada pasada el Real presentó el primero de sus títulos, Into the Little Hill), una ópera encargada por el Teatro Real cuyo libreto, ambientado en la corte de Eduardo II de Inglaterra siendo regente su madrastra, Isabel de Francia, trasciende -en palabras del propio Matabosch- del clásico drama isabelino. Esta ópera, que se presenta con la colaboración del Museo Thyssen Bornemisza, se ha convertido, pese a su temprana edad, en todo un clásico del género, en palabras del director artístico del Teatro Real.

Al lado de las óperas referidas, destaca, sobre todo, Rusalka de Antonín Dvořák, estrenada en Praga en 1901 y calificada por algunos como una de las mejores óperas de todos los tiempos, en particular sus últimos doce minutos. La protagonista es una ninfa acuática que no puede hablar y que vive un idilio imposible con un príncipe humano. Rusalka es una obra maestra que, más allá de su aparente irrealidad, conecta bien con el mundo de la psiquiatría, con el simbolismo y, a la vez, con el realismo. En el papel de la ninfa debutará en Madrid la soprano lituana Asmik Grigorian. En correspondencia con este estreno, en los Domingos de Cámara del Teatro Real se han programado seis sesiones con obras del célebre compositor checo, además de las actividades de apoyo ofrecidas por el Centro Checo de Cultura de Madrid.

Como estrenos mundiales de compositores españoles de distintas generaciones, el Teatro Real presenta Marie, de Germán Alonso, con libreto y dramaturgia a cargo de Lola Blasco y escenografía a cargo de Rafael Villalobos, obra que indaga en la lucha de la mujer por su libertad sexual y que se presentará en el Teatro de la Abadía. A su lado, Transito, con música y libreto de Jesús Torres -el diseño del vestuario ha corrido a cargo del diseñador Lorenzo Caprile-, cuyo argumento describe el universo de los exiliados españoles después de la Segunda Guerra Mundial. Se estrenará en Naves Matadero y en paralelo se han previsto, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, lecturas dramatizadas de Max Aub, escritor del drama homónimo.

Sin embargo, el Teatro Real no ha dejado de apostar, para la nueva temporada, por títulos clásicos. Así, se estrenará una nueva producción Norma, de Bellini, con dirección musical de Maurizio Benini.

Como producciones invitadas, Un ballo in maschera, de VerdiDon Giovanni, de MozartTosca, de Puccini, que responde a un intercambio con el Liceo de Barcelona, con Nicola Luisotti en la dirección musical, y donde podremos oír a la italiana Maria Agresta – ya una asidua del Teatro Real y una de las más importantes revelaciones de los últimos años- y a Anna Netrebko en el papel de Amelia. Junto a las anteriores, una de las más esperadas: Siegfried, de Wagner, con la que se avanza en la célebre tetralogía del genio de Leipzig, que se representa en el Teatro Real repartida en temporadas sucesivas; también, como anteriormente, bajo la dirección de Pablo Heras-Casado.

En versión concierto se contará con un ejemplo del patrimonio musical español, Don Fernando, el emplazado, de Valentín de Zubiaurre. En el estilo barroco se interpretará El nacimiento del Rey Sol, que mezcla ópera y danza (Le Ballet Royal de la Nuit), y Orlando Furioso, de Vivaldi, bajo la dirección de George Petrou.

Una de las cuestiones que más han preocupado a los periodistas invitados a la rueda de prensa online ofrecida por el Teatro Real para la presentación de su programa, ha sido, como cabía de esperar, todo lo relacionado de algún modo con la pandemia. Sobre las cancelaciones de la temporada presente por la emergencia sanitaria, Matabosch ha reconocido que no puede hablarse de “cancelación” de ninguna de las producciones operísticas que no hayan podido llevarse a cabo debido a la pandemia, sino de un “cambio de fecha”, y que las mismas se integrarán en fechas futuras: En los proyectos cancelados se quiere contar con los mismos artistas, lo que implica graves problemas de calendario que pueden obligar a que los proyectos cancelados lleguen a retrasarte hasta cinco temporadas.

Ante la pregunta de cómo ha afectado la pandemia al programa que ahora se presenta, el director artístico del Teatro Real afirma que el conjunto de la programación presentada es idéntico, al menos en un 90 %, a la que se había concebido inicialmente.

Respecto de las políticas de devolución por las funciones canceladas, el director del Teatro Real, Ignacio García-Berenguer, ha confirmado que, hasta la fecha, un 69 % de los compradores de entradas han solicitado su devolución en efectivo, por lo que se desconoce, por el momento, qué porcentaje de clientes optarán por la compensación del importe al pagar el siguiente abono, o por la donación al Teatro Real, que ofrece desgravación fiscal. En cuanto a los abonados para Aquiles en Esciros (la mayor apuesta, en medios de todo tipo, del Teatro Real para la temporada que ahora finaliza), el importe de la localidad se descontará en la formalización del nuevo abono de la Temporada 2020-2021.

Por el momento los responsables del Teatro Real se niegan a aventurar nada sobre cómo se llevará a efecto el próximo estreno de La Traviata, de Verdi -fijada inicialmente para julio- y se han limitado a señalar que “la misma supondrá un desafío en el intento de recuperación de la normalidad”, remitiendo cualquier información a la rueda de prensa que se celebrará al efecto el próximo 23 de junio.

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